DISFUNCIÓN ERÉCTIL

La guía definitiva sobre disfunción eréctil. En esta guía vas a encontrar todos estas respuestas a los problemas de erección. 

Verás que mucho de lo que cuento es fruto de mi experiencia con más de 15 años atendiendo hombres con disfunción eréctil. A lo largo del texto te iré dejando links a los recursos que me parecen más interesantes o a posts que explican con más detalle un cierto aspecto de los problemas de erección.

Si quieres saber más sobre mí, aquí tienes toda la info.

¿Qué vas a encontrar aquí? Aquí te hablaré de…

  • ¿Cómo funciona la erección?
  • ¿Qué es la disfunción eréctil?
  • ¿Es muy común?
  • ¿Factores de riesgo? Tipos de problemas de erección
  • ¿Qué pruebas me tienen que hacer?
  • Tratamiento.

¿Cómo funciona la erección?

Muy poca gente – y muy pocos médicos- sabe cómo funciona realmente la erección. Y eso nos lleva a engaños y malentendidos. Para que se produzca la erección, hacen falta 4 cosas.

1.- Deseo:

el deseo se genera en el cerebro, en función de una serie de circunstancias y de preferencias personales. Lo que para un hombre es muy excitante puede no serlo para otro. El deseo, por otra parte, está influido por nuestra educación, nuestra moral, nuestras experiencias pasadas, nuestra orientación sexual, etc…  cosas que no cambian.  Pero también por el estrés del trabajo,  por las peleas con nuestra pareja, por los problemas de dinero, por el trabajo.

Para que exista erección tiene que existir deseo.  Sin deseo, no hay erección.  Así de fácil (luego te explicaré una excepción a este punto, pero quédate con esto: sin deseo no hay erección).

2.- Sistema nervioso:

el deseo se produce en el sistema nervioso central, y esa información tiene que llegar hasta el pene, a través del sistema nervioso central y el sistema nervioso periférico.  Cualquier enfermedad que altera estos circuitos, hará que, aunque haya deseo, no tengamos erección.

Imagina un interruptor un bombilla, conectadas por un cable. Si el cable está roto, da igual lo mucho que activemos el interruptor, la bombilla no se va a encender.

3.- El pene:

el pene es un gran vaso sanguíneo que, en reposo, está cerrado. Al pene, si no tenemos erección, le entra muy poca sangre, porque existe un sistema de cierre de las arterias que llevan sangre.  Cuando la señal nerviosa llega a este sistema de cierre –como consecuencia del deseo- el sistema de cierre se abre, y entra sangre al pene.  Entonces aparece la erección.

Ahora bien, la arteria peneana, como todas las arterias, se va cerrando con la edad. Se llama arteriosclerosis y la sufrimos todos.  Aunque tengamos mucho deseo y nuestros nervios funcionen bien, si a nuestro pene –a la bombilla- no le llega suficiente electricidad, ¿qué va a ocurrir? Pues que no habrá erección. La bombilla tal vez alumbre un poco, pero no lo suficiente. En función de la gravedad del problema de arteriosclerosis le llegará más o menos sangre al pene y la erección será mejor o peor.

4.- La testosterona:

la testosterona es vital tanto para la erección como para el deseo. La testosterona es una hormona típicamente masculina que producen los testículos, y que hace que tengamos más deseo y que nuestro pene responda mejor. Si nuestra testosterona baja –algo común a partir de los 50-, tendremos menos deseo y tendremos además menos erección.

Estos 4 elementos funcionan conjuntamente.  Tienes que pensar que los tres últimos son bastante estables: nadie se hace diabético de un día para otro. Ninguna arteria peneana se cierra en una semana. 

Nuestras hormonas bajan, sí.  Pero bajan a lo largo de años o décadas. Lo que puede variar muy rápidamente, incluso en cada día, es el deseo. La chispa que prende todo el sistema.  Eso es algo muy variable. 

Cuando el problema está en la chispa, decimos que el problema es psicológico –no me gusta el término, pero es el que es- Te hablaré de ello más adelante.

Erecciones por la noche.

Todos los hombres sanos tenemos una erección normal cada vez que entramos en fase REM, que es una fase del sueño.  Esa erección ocurre en “piloto automático”, sin que tenga que ver nuestro deseo. Es muy común que algunas personas crean que estas erecciones tienen que ver con la ganas de orinar, pero no es así.

Sencillamente funcionamos así.

Pero, ¿por qué es importante esto? Pues porque estas erecciones nocturnas o matutinas implican los puntos 2, 3 y 4 que te comentaba, pero no el deseo.  Cuando este tipo de erecciones existe y es normal en rigidez, podemos estar positivamente seguros de que, si hay un problema, este es un problema de deseo. No un problema vascular, neurológico u hormonal. Es un problema de la chispa. Por eso, si estás leyendo esto y te preguntas porqué tienes un problema de erección, analiza si tienes erecciones matutinas o nocturnas de buena calidad. Si es así, ya sabes la respuesta.

Obviamente eso no siempre es tan fácil, pero si es una buena aproximación y un buen consejo que puedo darte.

Ahora que ya sabes cómo se produce una erección normal, te explicaré qué se considera un problema de erección.

¿Qué es la disfunción eréctil?

La disfunción eréctil también se conoce como impotencia o, coloquialmente, problemas de erección. La disfunción eréctil es la incapacidad para tener una erección suficiente para mantener una relación sexual satisfactoria. La definición dice que el problema tiene que mantenerse más de seis meses para que se considere un problema.

Aquí te quiero preguntar… ¿te está pasando a ti? Si es así, ¿cuánto tiempo hace que te pasa? O mejor dicho, ¿atraviesas un mal día –o un mal mes-? ¿O realmente llevas ya un tiempo largo con el problema.

¿Por qué te pregunto esto?  Porque estamos muy acostumbrados a que los hombres, cuando tenemos un mal día, en seguida asumimos que tenemos un problema de erección grave.  Y no es así.  Nadie tiene siempre una erección 100%. Todos –el 100% de hombres- tenemos algún día malo. Por el trabajo, por problemas con nuestra pareja, por el estrés del  trabajo.  Eso es normal.

Por otro lado, eso sí… si lo que te ocurre es que llevas 3 meses  y no hay manera. Si no sabes qué te ocurre pero tus erecciones no son las de antes. Si te estás empezando a poner excusas a tí mismo para explicar algo que, realmente, no tiene explicación, tienes un problema. No pasa nada, de verdad. Se puede solucionar.  Pero lo primero que tienes que hacer es darte cuenta de que si llevas 6 meses con este problema y no has encontrado tú solo la solución, necesitas ayuda.

Ahora que ya sabes cómo se definen los problemas de erección, te contaré si son o no muy comunes.

¿Es muy común la

disfunción eréctil?

Sí. La disfunción eréctil es muy frecuente. Afecta a hombres de todas las edades, pero especialmente a medida que nos hacemos mayores. Se estima que un 20% de españoles de más de 18 años tienen problemas de erección, mientras que ese % asciende al 50% de hombres de más de 50.

Parece mucho, ¿verdad? ¡Es que es mucho! Seguramente te extraña porque tus amigos no te hablan de esto, pero créeme: mucha gente que conoces tiene problemas de erección. Lo que pasa es que los hombres no hablamos de ello. Por vergüenza, principalmente. Porque no encaja con la imagen de macho en la que nos han educado.

Pero todos los estudios a nivel internacional apuntan en la misma dirección. En US, por ejemplo, más de un 50% de hombres tiene problemas de erección a partir de los 50. Enorme, ¿no? Otros países, sobre todo con antecedentes culturales no occidentales, tienen números aún peores.

En cualquier caso, números aparte, te quiero transmitir un mensaje claro: no estás solo. No eres un bicho raro ni un flojo. Este es un problema que tienen un montón de hombres. Pero tengo buenas noticias: el hecho de que estés leyendo esto significa que has empezado a dar los pasos para solucionarlo.  Porque mejorar se puede.

Como has visto, la disfunción eréctil (el término impotencia no debería usarse) es muy común.  Ahora te explicaré qué la causa y qué tipos de problemas de erección existen.

¿Factores de riesgo? Tipos de problemas de erección

Aquí verás los tipos de problemas de erección que existen y cuales son sus causas. La explicación es un poco ladrillo y no tienes que leerlo todo, pero te lo dejo por si quieres entender el mecanismo por el que se produce el problema.

Hay básicamente 6 grandes causas de problemas de erección.

Disfunción eréctil vascular:

es la causa principal a partir de los 50 años. Los problemas de erección de origen vascular se produce principalmente cuando la arteria del pene está obstruida.  Esa obstrucción aparece como consecuencia de hipertensión, diabetes, hipercolesterolemia, obesidad y sedentarismo.  Suele tener un inicio gradual.

Disfunción eréctil neurológica:

la producen aquellas enfermedades que afectan al sistema nervioso central (demencia, Parkinson, accidentes vasculares, tumores) o periférico (diabetes, alcoholismo, esclerosis múltiple, traumatismo medular).

Merece un comentario aparte la cirugía o radioterapia de próstata. La prostatectomía radical por cáncer de próstata exige la separación de los nervios que producen la erección de la próstata, para su exéresis.

A pesar de las mejoras tecnológicas y de técnica quirúrgica, la disfunción eréctil es muy común tras cirugía o radioterapia de próstata, afectando a más de dos tercios  de los hombres sometidos a estas intervenciones.

Disfunción eréctil de causa peneana (fractura de pene o enfermedad de Peyronie):

las enfermedades del pene, como el traumatismo o fractura de pene, y la Enfermedad de Peyronie, producen disfunción eréctil con mucha frecuencia.  Afortunadamente no son situaciones comunes, pero en estos casos los problemas de erección son complejos de tratar.

Problemas de próstata y disfunción eréctil:

la hiperplasia de próstata (que comúnmente da síntomas como levantarse a orinar por la noche, incontinencia, molestias urinarias) aumenta mucho el riesgo de problemas de erección. El mecanismo no es conocido.

Adicionalmente, como comentaba antes, la cirugía de próstata –sobre todo del cáncer de próstata- aumenta muchísimo el riesgo de impotencia.  Y como te explicaré más tarde, también los fármacos para tratar los problemas de próstata. Por lo tanto, todo eso ha hecho que en el imaginario colectivo los problemas de próstata estén tan relacionados con los problemas sexuales.

Disfunción eréctil y Testosterona:

la disminución de la testosterona es típica a partir de los 50 años. En algunos casos, esa bajada hormonal produce un empeoramiento franco de la erección y del deseo sexual. La buena noticia es que la suplementación con testosterona puede mejorar varios aspectos de la sexualidad y de la salud en general.

FÁRMACOS

Antihipertensivos:

los fármacos para disminuir la presión arterial, especialmente betabloqueantes o diuréticos, pueden empeorar los problemas de erección. En ese caso, el vínculo temporal suele ser muy claro, y el hombre en esta situación explica que los problemas aparecieron al iniciar un determinado medicamento.

Psicofármacos:

los fármacos antidepresivos dan muchos problemas de erección.  Además, pueden retrasar el orgasmo y disminuir el deseo sexual.  Algo parecido ocurre con los antipsicóticos, para tratar, por ejemplo, la esquizofrenia.

Fármacos para la próstata:

los alfabloqueantes no dan problemas de erección, pero pueden producir ausencia de eyaculación, que a algunos hombres les resulta muy molesto. Los inhibidores de 5-alfa-reductatasa, que también se usan para el tratamiento de la hiperplasia de próstata, están relacionados con disfunción eréctil y disminución del deseo sexual en  aproximadamente  el 15% de hombres. Por último, todo el tratamiento hormonal para el cáncer de próstata avanzado disminuye de manera radical la producción de testosterona, por lo que es muy común que produzca disminución del deseo  sexual y de las erecciones.

En este punto quiero dejar algo muy claro.  Muchos hombres con problemas de erección de causa farmacológica me dice “oye, ¿y si dejo la medicación?” Es intuitivo pensar así, pero si dejas tu antihipertensivo o tu antidepresivo, vas a empeorar de la hipertensión o la ansiedad. ¿Y qué va a ocurrir entonces? Pues que es muy probable que empeore aún más tu erección. Por eso te recomiendo que, si te pasa esto, lo consultes con tu médico para que busque un fármaco alternativo.  Pero ni se te ocurra dejar la medicación: va a ser malo para tí, y también para tu erección.

Psicológico:

los problemas no orgánicos se denominan psicológicos. No sé si estoy muy de acuerdo con este término en todos los casos, porque da la sensación de que existe un problema psicológico –un problema mental-, y eso no es cierto. Lo que está muy claro es que cuando la causa que produce el problema de ereción no es orgánica, el problema tiene solución. A la mayoría de hombres no les gusta pensar que su problema de disfunción eréctil sea psicológico, pero lo cierto es que son buenas noticias. Más del 95% de personas en esta situación se curan completamente en pocas sesiones.

La manera de saber si alguien tiene una disfunción eréctil psicológica es mediante las erecciones matutinas, como te he comentado antes.

Las personas que conservan sus erecciones en fase REM no tienen un problema de orgánico –de la “maquinaria”- sino psicológico.

¿Qué pruebas me tienen que hacer?

Ahora que ya sabes qué puede estar causando el problema es hora de pasar a la acción. ¿Qué puedes hacer? ¿Qué pruebas podrían explicar lo que ocurre? ¿Dónde hay que ir?

En mi opinión todo hombre con un problema de erección debería ir al médico. De verdad que podemos ayudarte. En primer lugar, para estar seguros de si existe un problema. Secundariamente, para ver si hay alguna enfermedad que está produciendo el problema de erección. Y para terminar, y lo que le importa a la mayoría de gente, para solucionarlo.  Todo eso se puede hacer casi siempre en una sola visita. El tratamiento ya es otro cantar.  Pero orientar el problema no es tan complejo, créeme.

¿Qué pruebas te va a hacer tu médico?

Pues es posible que utilice un cuestionario validado para entender la gravedad de los síntomas, y también como referencia y como punto de partida, para después ver la evolución del tratamiento.  Además, te pedirá seguro un análisis de sangre para determinar tus niveles de testosterona y para determinar tu riesgo cardiovascular.

En algunos casos particulares se pueden hacer otras pruebas, como una ecografía doppler o un test de tumescencia peneano nocturno.  Pienso que en general no son necesarios, pero pueden ser útiles en hombres difíciles de diagnosticar.

TRATAMIENTO

Atacar el problema: dieta y ejercicio.  

Para mejorar la erección –incluso para olvidarte de la impotencia- sabemos que aprender qué comer y hacer ejercicio son muy importantes. Además, esas dos medidas te van a convertir en otra persona. Una persona mejor. Y van a mejorar tus hormonas. Por si fuera poco, mejorarán el funcionamiento de tus vasos sanguíneos (el del vaso sanguíneo del pene también). Sabemos que más del 30% de hombres con problemas de erección se pueden curar mediante estos cambios en el estilo de vida.

Medicamentos vía oral.

Son la base del tratamiento. Es el primer paso para la grandísima mayoría de hombres. En España disponemos de 4 moléculas (sildenafil, tadalafil, vardenadil y avanafil). Recientemente se ha comercializado en España Bandol, que es sildenafil líquido.

Los fármacos vía oral son muy eficaces (más del 70%) y muy seguros. Es rigurosamente falso que produzcan infartos ni que la gente se muera. Muchos hombres me preguntan si pueden producir dependencia: la respuesta es no. Son fármacos muy eficaces y seguros, y también muy falsificados, por lo que hay que ir con cuidado. Si quieres probar uno de estos fármacos, no lo dudes y pídeselo a un médico, pero no hagas el tonto y lo compres por internet: es muy peligroso.

Hormonas.

La testosterona es una hormona que es muy eficaz en el tratamiento del déficit de testosterona, y aumenta el deseo sexual, la erección, el vigor… Pero solo en aquellos hombres que la necesitan.  Si quieres saber si la testosterona te puede ayudar, hazte un análisis de sangre y consúltalo con un médico. Te digo lo mismo que antes: no hagas el primo tomando las porquerías que se venden por internet porque son muy peligrosas.

Ondas de choque.  

Las ondas de choque son un tratamiento regenerativo que permite mejorar las erecciones en un 70% de hombres. Es necesario aplicarlas durante varias semanas, pero muchos hombres logran una mejoría a largo plazo, desapareciendo los problemas de erección en un 50% de hombres.

Prótesis de pene.  

Las prótesis de pene son el tratamiento quirúrgico de los problemas de erección. Existen varias alternativas para distintos tipos de pacientes. Las prótesis de pene son un tratamiento muy bien valorado tanto por hombres como por sus parejas, y permiten restaurar la erección y solucionar el problema.

Tratamientos naturales.  

Leerás en internet multitud de tonterías sobre multitud de productos. Todos son milagrosos. Todos son lo más.  Ninguno tiene efectos secundarios. Todos naturales, veganos y gluten free. La mayoría no sirven para nada. Vigila porque en algunos hay productos químicos y son peligrosos.

Sin embargo, existen alternativas naturales razonables a los fármacos tradicionales. Son menos eficaces que sus hermanos mayores –lógicamente- pero puedes probarlos si te apetece. Los que tienen más aval científico son el ginseng rojo, el picnogenol y la ashwagandha.

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