Cistitis intersticial y dolor en la vejiga.

La cistitis intersticial produce dolor en la vejiga. Técnicamente el término correcto es Primary bladder pain syndrome (Síndrome de dolor vesical primario) y otros nombres (Vejiga dolorosa, cistitis intersticial, etc…) no deberían -dicen las sociedades científicas- usarse. Me parece bien la nomenclatura que sea, pero por motivos de claridad y de conservar un tono llano y útil, me seguiré equivocando voluntariamente y usaré los términos antiguos y nuevos en aras de la claridad.

La antigua cistitis intersticial es uno de los numerosos subsíndromes de dolor pélvico crónico. En este post te voy a explicar los síntomas, las causas, el diagnóstico y el tratamiento.

¿Qué es la cistitis intersticial / dolor vesical?

El síndrome de dolor vesical es la existencia de dolor persistente o recurrente en la vejiga, que se acompaña de como mínimo otro síntoma, como por ejemplo dolor al llenado de la vejiga o aumento de la frecuencia miccional. Por definición, no puede existir infección, tumor ni ninguna otra causa de problema local que justifique el cuadro.

Respecto a qué especialidad ve la cistitis intersticial, pues como soy urólogo… qué te voy a decir…. Pues te voy a decir lo que hay.

A la mayoría de ginecólogos y de urólogos no les interesa el dolor pélvico crónico ni la cistitis intersticial, por lo que te recomiendo que busques a alguien que mencione en su CV los términos urología funcional, uroginecología o suelo pélvico.

Síntomas.

El principal síntoma es el dolor vesical. El dolor en la vejiga puede asociarse a distensión vesical, a la micción o a algunas otras circunstancias, como el sexo o la defecación.

¿A qué órganos afecta?

Como su nombre indica, la respuesta simple sería que a la vejiga. Pero desarrollando más la respuesta, es común que el dolor pélvico crónico asocie síntomas de varios órganos. Estos suelen ser:

  1. Vejiga: dolor al aguantar la orina o a la distensión vesical. Se asocia a vejiga hiperactiva.
  2. Próstata: dolor al eyacular, al defecar o al sentarse sobre superficies duras.
  3. Uretra: ardor y escozor al orinar.
  4. Recto: dolor al defecar. Por eso es común la relación de la cistitis intersticial con el colon irritable.
  5. Suelo pélvico: molestia con el ejercicio físico.
  6. Vagina. Es común el empeoramiento de la cistitis intersticial con las relaciones sexuales. Eso puede ocurrir, por ejemplo, si existe endometriosis.

¿Qué afecta a la cistitis intersticial?

De entrada te diría que hay cientos de situaciones que pueden afectarte si tienes cistitis intersticial. Te hago una lista de grupos de «factores» que parecen relacionados con más dolor o más agudización de la cistitis intersticial.

  1. Micción. Algunas personas explican que aguantar la orina les hace empeorar la cistitis intersticial, y que el dolor se alivia al miccionar. En otros casos, es al revés y la gente empeora al orinar. Es importante tratar de identificar qué te afecta a tí para entender mejor qué te pasa y cómo mejorar.
  2. Defecación. A la mayoría de personas con dolor pélvico crónico el estreñimiento les empeora la cistitis. Por eso te recomiendo una dieta rica en fibra y agua, para que el tránsito intestinal sea lo más fácil posible.
  3. Sexo. Muchas personas empeoran con el sexo, y algunos hombres explican que la eyaculación les empeora (a otros les mejora). Igual que te comentaba antes, fíjate en qué te pasa a tí para poder darnos detalles y entender mejor qué te pasa.
  4. Ejercicio físico. Cuando el suelo pélvico está implicado, el ejercicio físico puede empeorar el dolor. Generalmente la tonificación del suelo pélvico mejora el dolor, y por eso es uno de los must del tratamiento.

Un punto importante que no tiene que ver con lo anterior es la cistitis intersticial por ansiedad. La ansiedad no da cistitis intersticial, pero desde luego a las personas con cistitis, la ansiedad no las ayuda.

Piensa que en persona con una micción sana la ansiedad es un importante estresor de la vejiga, multiplicando los síntomas urinarios…. pues imagínate con una cistitis intersticial. En esa situación, estar más estresado implica automáticamente empeorar muchísimo los síntomas.

¿Cómo diagnosticar la cistitis intersticial?

Es un diagnóstico complejo. De entrada, es por descarte.

Es decir, hay que hacer todas las pruebas necesarias para estar seguros de que el dolor no es causado por nada que podamos identificar. Las pruebas son:

  1. Ecografía.
  2. Análisis de sangre.
  3. Cultivo de orina.
  4. TAC.
  5. Cistoscopia. A veces podemos ver úlceras de Hunner, que es una lesión muy común con la cistitis interesticial. También a veces vemos cérvico-trigonitis.
  6. Urodinamia.

Cómo curar la cistitis intersticial.

La cistitis intersticial no se cura. No tiene tratamiento específico.

Lo que te aconsejo es tratar de identificar qué te hace mejorar y empeorar, y trabajar sobre ello. Yo recomiendo hacer solo un cambio cada vez (cambiar de jabón íntimo, hacer rehab de suelo pélvico, tomar más fibra, o el que sea). Cuando haces un cambio solo cada vez conseguirás entender -aunque incompletamente- qué te hace mejorar. Y eso te permitirá tomar decisiones valiosas y eficaces.

¿Qué alimentos evitar?

Muchas personas con cistitis intersticial preguntan qué comer cuando existe este problema. Los 5 grupos de alimentos que te aconsejo evitar si tienes cistitis intersticial son:

  1. Alcohol.
  2. Bebidas con cafeína.
  3. Bebidas con gas.
  4. Bebidas edulcoradas.
  5. Alimentos picantes.

Como además esta entidad se asocia al estreñimiento, te aconsejo mucha fibra y mucha agua. Lo del agua, dependiendo de cómo la toleres. Si cuando bebes mucha agua empeoras la micción, tendrás que aprender a pasar con poco líquido.

De la misma manera, como el dolor de vejiga se relaciona con las infecciones de orina y los problemas vaginales, parece razonable una dieta rica en vitamina C y arándanos para tratar de evitar las infecciones de orina.

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