TRAUMATISMOS EN EL RIÑÓN

Un traumatismo de alta intensidad en la zona lumbar o abdominal puede producir lesiones en órganos internos. El riñón puede dañarse hasta en un 10% de los casos de traumatismo abdominal y habitualmente se acompaña de lesiones en otros órganos como el bazo o el hígado. En nuestro medio, la causa más frecuente de traumatismo renal son los accidentes de tráfico. Supone una urgencia, en ocasiones vital, y requiere un diagnóstico rápido y atención inmediata. Pueden existir síntomas acompañantes, aunque no siempre estarán presentes, como por ejemplo la hematuria (presencia de sangre en la orina). De manera muy infrecuente, se verán afectados ambos riñones.
La primera medida a realizar es la estabilización hemodinámica del paciente. Posteriormente, el diagnóstico se realiza mediante una prueba de imagen, habitualmente una Tomografía Computerizada con la inyección de contraste endovenoso. Con ésta, se podrán evaluar todos los órganos intra-abdominales así como el grado de lesión renal. Existen distintos grado de traumatismo renal según los criterios de Moore: 

  • Grado I: contusión o hematoma que sobrepasan levemente la cápsula renal sin laceración del parénquima.
  • Grado II: hematoma perirrenal o laceración del parénquima con profundidad menor de 1 cm, sin extravasación de orina.
  • Grado III: laceración del parénquima extendida más de 1 cm hacia la corteza, sin extravasación de orina.
  • Grado IV: laceración profunda del parénquima renal que compromete la corteza, la médula renal y interior del sistema colector. También puede presentarse laceración de un vaso sanguíneo; trombosis de una arteria renal segmentaria sin laceración del parénquima necesariamente, pero con la correspondiente isquemia de su territorio de irrigación sanguínea.
  • Grado V: laceraciones mayores múltiples o estallido renal; desprendimiento de la arteria renal principal, vena renal o ambas o trombosis de la arteria renal principal.

 Habitualmente, el manejo de un traumatismo renal es conservador. En los traumatismos grado I-III se suele mantener al paciente en observación en una Unidad de Cuidados Intensivos para monitorización con pruebas de imagen de control. En los grado IV se puede adoptar la actitud previa aunque en ocasiones es necesario derivar la orina con la colocación de un catéter en el uréter. El grado V puede manejarse de forma conservadora, aunque en casos de inestabilidad o de sangrado incontrolable, es necesario realizar un procedimiento invasivo urgente (embolización arterial o extracción quirúrgica del riñón).
En los casos en que se ha preservado el riñón, Éste podrá desde recuperar totalmente su función hasta perderla del todo. El traumatismo renal es una patología infrecuente aunque debe descartarse en los casos de traumatismos de alta intensidad para evitar complicaciones graves asociadas.

Ir arriba

Necesitas...

¿Más potencia?
¿Más control?
¿Más testosterona?
¿Entender mejora a tu pareja?

Te enviaré información sobre sexualidad masculina, y también mis productos y servicios. No vendo ni cedo tus datos. Puedes darte de baja cuando quieras. Aquí tienes mi política de privacidad y el aviso legal.

¿Eres hombre y quieres mejorar en la cama?

¿Qué hacemos mal los hombres en la cama?
¿Cómo podemos mejorar?
¿Cómo es el sexo que quieren las mujeres?

Te enviaré información sobre sexualidad masculina, y también mis productos y servicios. No vendo ni cedo tus datos. Puedes darte de baja cuando quieras. Aquí tienes mi política de privacidad y el aviso legal.

¿Cuál es tu perfil de comportamiento sexual?

¿Qué te mueve en la cama y cómo puedes mejorar?

¿Cuál es el perfil de tu pareja sexual ideal?