Examen de la próstata: ¿cómo se hace?

examen de la próstata

El examen de la próstata es una de esas cosas que nos empieza a preocupara a algunos hombres cuando empezamos a peinar alguna cana. También sé que para muchos hombres, el tema del tacto rectal sigue siendo tabú, y que les aleja -un poco- de ir al urólogo. Por eso lo trataré en último lugar. Primero te explicaré el valor de la entrevista clínica, del análisis de sangre con PSA y de las pruebas alternativas.

Chequeo de próstata. ¿Cuándo y a quién?

Hay que hacer un chequeo de la próstata a todo hombre al cumplir los 50 años. Si tienes más de 75 años y no tienes síntomas urinarios, no te aconsejo genéricamente hacerte una PSA. Lo que tienes que vigilar son los síntomas de inflamación de próstata: si aparecen, sí tienes que ir al médico.

A veces, es necesario hacerlo antes (entre los 40 y los 45 años). ¿En qué situaciones?

  1. Si tienes padre, abuelos o hermanos que tuvieron cáncer de próstata, especialmente si debutaron jóvenes.
  2. La raza negra, porque parece existir un mayor riesgo de cáncer de próstata.
  3. Si tienes antecedentes de BrCA1 o BrCA2 en tu familia (los genes del cáncer de mama).

En función de los resultados, lo más probable es que los controles puedan espaciarse y hacerse cada 5 años.

Examen prostático parte 1: preguntarte cómo estás.

La evaluación del paciente en una primera consulta de urología dependerá del motivo de derivación. En términos generales se puede esperar una historia clínica, exploración física y, en ocasiones, solicitud de pruebas complementarias básicas.

Con ello queremos orientar el diagnóstico y tratamiento, si procede, desde la primera visita urológica. Lo primero es realizar una visita con el urólogo. Lo primero es entender cómo estás, y si los problemas de próstata te dan mucho la lata. Para ello, tenemos una batería de preguntas muy estandarizadas que nos permiten entender si tienes problemas leves o graves, y si hay síntomas de complicación.

Lógicamente, antes de esto, te haremos una serie de preguntas generales sobre salud: medicamentos que tomas, alergias, veces que has ido a quirófano, etcétera.

Solo con esta entrevista creo que podemos orientar bastante bien si tienes problemas por hiperplasia de próstata o no. La entrevista no nos sirve para saber si tienes cáncer de próstata, porque da síntomas poco específicos.

Examen de la próstata parte 2: análisis de sangre con función renal y PSA.

Un chequeo prostático no está completo si no hacemos un análisis de sangre determinando el PSA y la función del riñón. Esto nos sirve para asegurar que tus riñones funcionan bien y para descartar que tengas un PSA elevado.

Sabemos, por ejemplo, que un 1% de hombres con problemas de próstata puede desarrollar insuficiencia renal como consecuencia de orinar mal, y por eso es capital conocer la función renal de cualquier hombre con problemas de próstata. Por otro lado está el PSA.

El PSA sirve para otra cosa…

Es la mejor manera de saber si tienes un cáncer de próstata o no, aunque desde hace unos años existe una cruzada para que se realicen menos determinaciones de PSA. No quiero entrar en polémica con nadie (o sí), pero desde que no se pide PSA a hombres jóvenes, ha aumentado el número de hombres con cáncer de próstata que se diagnstican con metástasis. Más vale prevenir (o diagnosticar precozmente), que curar… como dirían nuestras abuelas.

Sí es cierto que durante décadas se ha abusado del PSA en hombres a los que claramente el diagnóstico precoz no les será de utilidad ni les mejoraremos -tal vez al contario- ningún aspecto de la salud. Estoy hablando de hacer PSA indiscriminadamente a hombres de más de 75 años. Cosa muy diferente es negar un PSA a un hombre de 50. Eso, sencillamente, está mal.

Examen prostático parte 3: ecografía, resonancia, tests genéticos.

Si por entrevista o por determinación de PSA tengo dudas de si puedes tener un problema, existen una batería de pruebas de segunda línea que tenemos a nuestra disposición.

La ecografía cada vez es menos de segunda línea, y cada vez más la tenemos a disposición en la consulta, cosa que ahora mucho tiempo y nos permite descartar complicaciones incluso en la primera toma de contacto con un hombre con problemas de próstata. La eco sirve para detectar problemas relacionados sobre todo con el crecimiento de la próstata y sus complicaciones (retención de orina crónica, hidronefrosis, divertículos vesicales, piedras…).

La eco no nos permite ver si hay cáncer o no de una manera fidedigna. A pesar de que con la mejoría de la tecnología se han desarrollado ecógrafos de una definición alucinante, parece claro que la eco no es una prueba tan fiable como la resonancia magnética para detectar cáncer.

Y ese es mi siguiente recomendación, especialmente si tienes un PSA alto. Si el PSA es alto o surgen dudas, la mejor prueba es una resonancia magnética nuclear. Bueno, e igual de importante que la máquina es el radiólogo. Una exploración de próstata con resonancia es una prueba muy compleja de analizar Solo los radiólogos especializados en el tema son capaces de detectar tumores -o su ausencia- con precisión. Es algo así como en la fórmula 1: coche y piloto. Pues en este caso el piloto es súper importante.

En último lugar tenemos los tests genéticos. Cada día conocemos más sobre el cáncer de próstata y de sus alteraciones genéticas. Eso nos ha permitido desarrollar tests que miden el riesgo de tener alteraciones genéticas que predispongan a presentar cáncer de próstata de mal pronóstico. Estoy convencido de que cada vez más extenderemos y universalizaremos el combo RMN-Test genético, especialmente en hombres de riesgo para cáncer de próstata.

Examen de la próstata parte final: el tacto rectal.

El tacto rectal da yuyu a muchos hombres. Cada vez menos, pero sigue siendo algo cultural.

Yo tengo una opinión muy personal sobre este tema. Lo que te cuento es mi visión y no representa en absoluto -más bien es completamente opuesta- a los posicionamientos de la mayoría de sociedades científicas.

Tiendo a hacer pocos tactos rectales. ¿Por qué? Por dos motivos. En primer lugar, porque a la mayoría de hombres no les gusta. En segundo lugar, porque sirve para poco.

Ahora supongo que pensarás que he bebido algo. No. Esotoy muy sereno. Pero realmente cuando vamos a los datos científicos, el tacto rectal es un muy mal predictor ni de tamaño de próstata (la eco es mil veces mejor) ni de presencia de cáncer (la RMN es mil veces mejor).

Cualquier urólogo me dirá, y con razón, que existe un % de hombres con PSA normal (al que no le haremos resonancia). Y que puede tener un tumor de próstata de mal pronóstico que no produce PSA. Es una situación inhabitual pero que puede ocurrir. Mi respuesta es imperfecta, pero es esta… Creo que si no ahuyentamos a los hombres de hacerse chequeo de próstata -y todos conocemos hombres que no quieren ir al urólogo por miedo al tacto- es muy posible que pudiéramos detectar más tumores de próstata que si hacemos tacto rectal a todo el mundo (con un rendimiento muy bajo).

Es cierto que aquellos Gleason altos (8-10) que no marcan PSA tienen una ventana de periodo de curación muy estrecha. Y tal vez no hacer tacto rectal elimina la posibilidad de detectarlos en estadio precoz. Tal vez. No lo sé. En mis 20 años desde que empecé la especialidad, no recuerdo muchos casos de este tipo, honestamente.

Lo que sí recuerdo es a muchos hombres con cara de alivio al ver que nos les hacía tacto rectal y me decían: «doctor, qué alivio que no me haga el tacto rectal… se lo diré a un par de amigos que no querían ir al urólogo por este tema».

Mi opinión sobre el tacto rectal.

Como te digo, la mayoría de urólogos se echaría las manos a la cabeza con mi razonamiento. Esto es solo mi opinión. Hay un dicho en urología que dice: «el único motivo para no hacer un tacto es que el paciente no tenga culo o que el urólogo no tenga dedo». Más allá de que pueda ser gracioso, me parece un anacronismo del pasado. Me parece que el tacto rectal como test no supera las mínimas exigencias de reproducibilidad e información valiosa y que, dado que tenemos cada vez más otras alternativas más fiables, parece una examen de la próstata destinado a hacerse cada vez menos, para alivio de muchos hombres.

Espero haberte ayudado a entender cómo se hace un examen de la próstata un poco mejor, y a quitarte un poco esa sensación de que no tienes ganas de ir al urólogo.

¡Muchas gracias!

Eduardo García Cruz - Doctoralia.es Ir arriba