¿Qué es la adenomectomía prostática?

La adenomectomía prostática es la cirugía que consite en quitar el adenoma de próstata. Se utiliza para el tratamiento de los síntomas urinarios producidos por la hiperplasia de próstata. También se conoce como adenomectomía simple o prostatectomía simple. Puede realizarse, además, una cistolitotomía, que consiste en abrir la vejiga para quitar una litiasis vesical.

En función de la tecnología que usamos y de la técnica quirúrgica, tenemos distintas opciones, que te explico en este post, junto con las ventajas y las complicaciones.

Adenomectomía prostática abierta.

Es quitar el adenoma de próstata a través de una pequeña incisión de unos 8-10 centímetros en la parte más baja del abdomen. Se utiliza la incisión de Pfannestiel, que es la misma que se usa en la fimosis.

Es una cirugía rápida y expeditiva. La desobstrucción es óptima, pero tiene dos problemas. El más importante: sangra. Yo he hecho adenomectomías abiertas cientos de veces y, algunas veces -pocas-, el sangrado es explosivo. Por eso se suelen preferir técnicas menos invasivas donde la hemorragia está controlada, como el LASER de Holmium.

Opino personalmente que sigue teniendo su papel, especialmente en próstatas muy grandes (más de 150-200cc), especialmente si el cirujano no tiene muchísima especiencia.

Como cada vez se hace menos, cada vez hay menos gente que la sabe hacer. Aunque es una técnica residual, sigue siendo útil.


Adenomectomía prostática laparoscópica y robótica.

Se trata de la misma técnica quirúrgica, pero realizada mediante soporte laparoscópico o robótico.

Siendo muy franco, el procedimiento se encarece terriblemente, se alarga, pero no le veo el sentido por ninguna parte. Puedo hacer una adenomectomía abierta en menos de 45 minutos por una incisión mínima, pero con el robot o la laparoscopia se tardan horas y son necesarias múltiples incisiones.

Creo que son procedimientos factibles pero aportan muy poco para el paciente, tal como lo veo.

Ahora te comentaré las tres técnicas que se pueden usar, tanto abiertas como laparoscópicas o robóticas. Yo tengo más experiencia con el abordaje transvervical, aunque también he operado muchas transvesicales (Freyer) y Millin (transcapsulares).

Adenomectomía transvesical tipo Freyer.

La esencial de esta adenomectomía es que se hace transvesical. Después de abrir el abdomen, accedemos a la vejiga. Desde ahí preparamos el cuello vesical y posteriormente enucleamos la próstata. La gran ventaja del Freyer es que tenemos acceso a la desembocadura de los meatos ureterales (donde los riñones llevan la orina a la vejiga a través de los uréteres) y por tanto es más dífícil lesionarlos.

Para mí, el principal punto en contra es que es más díficil hacer hemostasia, y tal vez el procedimiento pueda sangrar más.

Adenomectomía retropúbica tipo Millin.

La adenomectomía tipo Millin se hace a través de la cápsula de la próstata. Por tanto, el campo quirúrgico es más difícil de conseguir. Especialmente en pacientes obesos, puede ser difícil acceder detrás del pubis.

El Millin es una técnica fantástica para el control del sangrado, pero tiene dos inconvenientes. Hay que tener cierta experiencia para identificar el espacio correcto de enucleación, y no tenemos control sobre los meatos ureterales.

Adenomectomía transvervical.

Lo he hecho cientos de veces y he enseñado a decenas de urólogos a operar con esta técnica. Se accede al espacio urinario abriendo a nivel del cuello de la vejiga. Es fácil acceder al especio de la enucleación entre la cápsula prostática y el adenoma.

Es una técnica balanceada entre el Freyer y el Millin, en el sentido de que es más fácil hacer hemostasia que en el Freyer pero podemos tener acceso a los meatos.

Ventajas de la adenomectomía.

Es la técnica más rápida y con los mejores resultados de desobstrucción. Incluso los mejores cirujanos con Holmium no pueden competir -ni en broma- en velocidad.

Y esto no es menor. ¿Por qué?

Pues porque cuanto más tiempo tenemos el conducto de la orina con un resector de próstata, mayor es la posibilidad de desarrollar una estrechez de uretra.

Complicaciones de la adenomectomía prostática.

Las principales complicaciones de la cirugía de próstata son:

  1. Dolor: es una técnica abierta y es normal que el nivel de agresión y dolor sean más altos. Para paliar este aspecto se puede usar bloqueo anestésico de la herida mediante anestésicos locales.
  2. Hernia: como en toda incisión, la pared abdominal puede «fallar» y producirse una hernia, aunque la posibilidad es baja, especialmente si usas la incisión de Pfannestiel con incisión transversa de la fascia y la técnica de cierre en small bites.
  3. Hemorragia: esta cirugía puede sangrar. No es algo que pueda hacer cualquiera. Es imprescindible para hacer una adenomectomía de próstata tener una amplia preparación en cirugía abierta para estar preparados por si algo va mal.

En resumen: la adenomectomía de próstata está cediendo terreno a la enucleación de próstata con Holmium, porque es igual de eficaz pero mejora el dolor, la hemorragia, los días de ingreso, etc… Sin embargo, para próstatas muy grandes, creo honestamente que sigue siendo una técnica valiosa.

¿Qué es una próstata grande? Depende de la experiencia de tu cirujano, pero posiblemente la cantidad de urólogos que pueden operar próstatas de más de 150cc con un tiempo quirúrgico competitivo no es muy elevado.

Hasta aquí lo que te quería contar. Tienes info técnica en este link.

Un saludo,

Eduardo

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