Cólico nefrítico durante el embarazo.

El cólico nefrítico durante el embarazo es una situación de riesgo. En este post te explicaré por qué se produce, cómo evitarlo (en la medida de lo posible) y el tratamiento. Ya sabes que normalmente te aconsejo siempre buscar ayuda antes de hacer nada… pues en este caso, aún con más motivo. Es especialmente crítico el diagnóstico para evitar tratamientos innecesarios, y por eso es importante la diferencia entre dolor de riñones y dolor lumbar.

Piensa que las futuras mamás tienen también muy a menudo dolor de espalda.

Pero dejemos el dolor de espalda de lado y centrémonos en el cólico nefrítico.

Causas del cólico nefrítico durante el embarazo.

Básicamente tenemos dos motivos. En primer lugar, las piedras en el riñón. en segundo lugar, la dilatación del riñón derecho como consecuencia de la compresión extrínseca que produce el feto a medida que crece.

La primera causa, las piedras, afecta a uno de cada 5-10 personas, por lo que es muy común. Como durante el embarazo aumenta el filtrado de los riñones, la formación de piedras suele ser menor durante este periodo. Sin embargo, si la piedra la tenías de antes, de esa no te vas a librar aunque tu riñón filtre.

La compresión del uréter derecho por parte del feto es una alteración normal del embarazo, que puede producir cólico derecho, especialmente en algunas posiciones. Esta situación aumenta a medida que avanza el embarazo y el feto crece más y más.

Diagnóstico: ¿cómo saber si lo tengo?

Ecografía abdominal. No se puede hacer radiografía de abdomen ni TAC abdominal, porque ambas pruebas son irradiantes. La ecografía es la prueba más segura y fiable para ambos, feto y madre. Sin embargo, otras pruebas como la resonancia magnética nuclear o la tomografía de baja tasa, se pueden realizar en función de la gravedad del cuadro clínico y el trimestre del embarazo cuando el cólico nefrítico ocurre.

La ecografía para el diagnóstico nos ayudará a ver si hay litiasis o no, el grado de dilatación del riñón, y cómo está el feto. Por eso, como te decía antes, es importante buscar ayuda de un profesional y hacer las pruebas necesarias. Para estar seguro del diagnóstico, para que tengas el dolor a ralla y, sobre todo, para asegurarnos de que el feto está bien.

Un 10% de la población mundial se ve afectada por una litiasis renal en el transcurso de su vida. Para un desafortunado número de señoras, las litiasis pueden dar problemas en el transcurso de un embarazo. El embarazo es un estado fisiológico complejo en el que suelen ocurrir cambios que favorecen la formación de litiasis renales, como el aumento de calcio en la orina y la disminución de la peristalsis (movimiento) de la vía urinaria.  

Tratamiento del cólico nefrítico en embarazadas.

Lo primero, no hacer nada. Analgesia y esperar. El % de futuras mamás que expulsarán la litiasis espontáneamente es alta, por lo que de entrada, mejor no hacer nada si las cosas van bien. En el caso de que no existan piedras, es posible que se trate de la compresión del feto.

Cuando eso ocurre, te recomiendo reposo sobre tu lado izquierdo, para que el útero y el feto se muevan y liberen presión de la vía derecha, favoreciendo su vaciado.

Desafortunadamente, la cosa no va siempre así. Si existe una obstrucción de la vía urinaria que no se resuelve o si existe infección, entonces hay que intervenir, porque aumenta la posibilidad de aborto o parto prematuro. A los urólogos nos da mucho respecto instrumentalizar a mujeres embarazadas, pero a veces no hay más remedio.

Si es necesario, como opciones tenemos el cateterismo ureteral o la ureterorenoscopia. Otras alternativas más agresivas, como la litotricia o la nefrolitotomía percutánea no se usan en el embarazo

Puedes ver aquí un artículo sobre este tema.

Espero que la info te haya sido útil.

Un saludo,

Eduardo


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