Análisis de orina, ¿Cómo se hace? ¿Qué detecta?

El análisis de orina es una prueba básica en urología que sirve para varias cosas. No suele ser una prueba infalible al 100%, por lo que sus resultados habitualmente tienes que ponerlos en el contexto de cómo te encuentras y qué enfermedades tienes. Puedes ver otros posts complementarios en:

  1. Hematíes en orina.

¿Qué es un análisis de orina?

Un análisis de orina es una prueba diagnóstica bioquímica que analiza la composición y la presencia de substancias en la orina. El análisis de orina puede ser muy completo, detectando elementos como los hematíes, nitratos, leucocitos, proteínas, bilirrubina, cuerpos cetónicos o microorganismos. Sin embargo, se pueden buscar muchísimas más substancias (drogas, alcohol, tóxicos).

En función del resultado del análisis de orina se puede realizar un cultivo de orina.

El cultivo de orina se realiza cuando existe sospecha de infección de orina. Lo que se realiza es sembrar esa orina en medios de crecimiento y ver si existen bacterias u hongos que proliferen, tipificarlos, y ver a qué substancias son sensibles.

Para qué se hace.

El análisis de orina se realiza por tres motivos fundamentales.

  1. Como screening o revisión. Aunque no tienes ningún síntoma de nada, tu médico te pide un análisis de orina para asegurarse de que todo está bien. La posibilidad de encontrar algo es baja y la probabilidad de que, sin encontramos algo, sea por azar, es alta. Quizás la única excepción es cuando encontramos sangre en la orina, que activa automáticamente un estudio de hematuria.
  2. Para estudiar un síntoma o enfermedad. Especialmente útil si pienso en infección de orina, pero con un valor limitado desde el punto de vista urológico.
  3. Para controlar la evolución de una enfermedad. Especialmente relevante para enfermedades renales (proteinuria) o la diabetes (glucosuria).

Sea cual sea la causa, el análisis de orina es una prueba que se realiza con mucha frecuencia y se envía al laboratorio. Aunque no siempre fue así. Clásicamente, el análisis de orina se realizaba en la cabecera del paciente.

¿Cómo? Pues usando el sentido común.

Cómo leer un análisis de orina (en 1900 o sin tecnología).

Una orina turbia suele indicar presencia de leucocitos y a menudo de infección. En ese caso la orina suele oler mal, aunque cuando no lo hace tenemos que pensar en otras enfermedades que no son infecciones comunes pero sí activan los leucocitos. Muchas veces, a simple vista, se puede ver que hay sangre o que el color de la orina está alterado (desde transparente -¿demasiada agua?, rosa -¿sangre?, naranja -¿rifampicina?, rojo -¿hemorragia activa?, granate -¿hemorragia antigua?, negro -¿aumento de la bilirrubina?).

También he visto oler la orina de un paciente (hace muchos años). Cuando me acercaron esa muestra caliente y me pidieron que la oliera, me sentí tentado de dejarlo y dedicarme a cualquier otra cosa. Pero la orina olía a manzana. Pero no algo suave y lejano. Olía a la manzana más fresca y fragante que te has comido en tu vida. Eso es indicativo de glucosuria (personas diabéticas que pierden glucosa por la orina).

Parece una batallita, y lo es. Simplemente te comento que la simple inspección de la orina te permite orientar vagamente qué puede estar pasando.

Ahora te explicaré la utilidad del análisis usando la tecnología 🙂

¿Qué detecta el análisis de orina?

El análisis de orina detecta una gran variedad de situaciones, enfermedades y circunstancias. Como te comentaba antes, no suele ser diagnóstico, sino orientativo. Por tanto, raramente nos va a dar un diagnóstico definitivo e irrevocable. Por contra, muchas veces sus resultados son interpretables o dudosos, por lo que a continuación te detallo una serie de resultados comunes y su traducción.

Análisis de orina contaminado.

La última parte de la uretra alberga bacterias no patógenas. Si el cultivo no se recoge estéril, estas bacterias contaminan el análisis y el urinocultivo, y proliferan en la siembra. Como no se puede decir que el cultivo sea negativo pero sabemos que estos bichitos no suelen ser peligrosos, decimos que existe contaminación del urinocultivo o que el urinocultivo está contaminada.

Abundante presencia de bacterias.

Cuando existen bacterias en orina y el cultivo no está contaminado, no siempre significa que exista infección. Por ejemplo, una mujer sana asintomática con bacterias en orina no tiene ninguna enfermedad ni necesita ningún tratamiento. A esto se le conoce como bacteriuria asintomática.

Presencia de leucocitos en orina.

Los leucocitos son células del cuerpo que aparecen cuando existe inflamación, por ejemplo cuando hay infección. Sin embargo, no son específicas, por lo que su presencia apunta hacia la infección, aunque no es definitoria. Si por algún motivo tu vejiga puede estar inflamada (radioterapia, medicamentos, cirugías, etcétera), puedes tener leucocitos en orina sin necesidad de que exista una infección.

En algunas pruebas rápidas podemos detectar la presencia de nitritos en orina, que suelen ser un producto de la infección de orina y suele traducirse clínicamente como una orina con mal olor.

Merece un comentario aparte la tuberculosis urinaria. La TBC urinaria es el tipo más común de tuberculosis fuera del pulmón, y suele producir leucocitosis con cultivos de orina persistentemente negativos. Es necesario realizar un cultivo de orina en medios especiales, conocido como Löwerstein.

Presencia de hematíes en orina.

Hay literalmente decenas de posibilidades cuando existe sangre en orina. Y casi siempre es algo benigno. Por ejemplo, el ejercicio físico intenso o las litiasis urinarias producen hematíes en orina. Sin embargo, la hematuria, aunque sea leve y una sola vez, merece estudio.

Siempre (siempre, siempre) que hay hematuria hay que hacer un estudio con ecografía o TAC a no ser que la causa sea obviamente clara (una infección de orina, después de una cirugía, etc….).

Presencia de nitratos en orina.

Los nitratos pueden indicar que existe una bacteria en orina que transforma los nitritos en nitratos. Por lo tanto, la presencia de nitratos en orina apunta de manera indirecta a la existencia de infección.

Proteínas en orina

Hasta ahora, todo o casi todo lo que te he explicado tiene que ver con cáncer o infección. La presencia de proteínas en orina tiene un significado completamente diferente.

Considera esto por un momento: todos perdemos proteínas por orina. Es normal. Solo que la cantidad de proteínas que perdemos es mínima. Sin embargo, cuando tienes una enfermedad renal, eso cambia. También puede suceder cuando una enfermedad -como la hipertensión o la diabetes– atacan al riñón.

¿Qué sucede entonces? Pues que el filtro del riñón opera un poco peor y «deja escapar» proteínas. En un inicio, esa pérdida es mínima. A eso se lo conoce como microalbuminuria, porque la principal proteína que se pierde es albumina.

Es un dato muy importante la proteinuria, puesto que indica que nuestro riñón está «bajo ataque». En este caso, hay que identificar la causa y tratarla.

En casos muy avanzados la proteinuria es masiva. Eso suele darse en enfermedades renales muy graves, que incluso ponen en riesgo la vida de la persona. Cuando perdemos muchas proteínas, nos desnutrimos. Otra de las consecuencias es que nos sobre agua, porque al perder proteínas, nuestro suero tiene menos «densidad de moléculas», por lo que tiende a escaparse ese líquido sobrante a las piernas, los ojos o la barriga. A eso se le llama edemas.

Cristales en orina o cristaluria.

Cuando hay cristales en la orina es posible que haya piedras. O como mínimo, esa persona tiene una orina litogénica (con alta predisposición a producir piedras). Cuando aparecen cristales en orina, es razonable realizar una ecografía o un TAC abdominal para evaluar si esos cristales se acompañan de piedras en el riñón.

¿Cómo prepararse para un análisis de orina?

No hace falta nada especial las horas antes. Te desaconsejo que bebas mucha agua o alcohol, puesto que eso puede negativizar el análisis y que sea falsamente negativo, por la mayor disolución de la orina. A continuación te dejo una seria de preguntas que son muy comunes y que espero que te aclaren la parte más «operativa» del análisis de orina.

¿Cómo recoger la muestra?

Lávate con agua el pene o la vulva. Si eres mujer, tendrás que separar tus labios mayores para evitar la contaminación de la muestra con bacterias de la piel. Tienes que empezar orinando en la taza y, tras desechar el primer chorro, tienes que llenar el bote de cultivo hasta la mitad aproximadamente (unos 50ml, aunque basta con mucho menos).

Análisis de orina cuando estás menstruando.

Se puede hacer exactamente igual, aunque sabemos que es común que salga artefactuado y que la hematuria no sea real. No soy muy partidario de sondar a nadie a no ser que sea necesario, por lo que creo que la hematuria es un error asumible.

Si no hay más remedio, se puede colocar una sonda vesical para obtener orina estéril y posteriormente retirarla.

¿Cómo recoger la muestra a un bebé?

Con los bebés, la cosa se complica, y lo sé por experiencia propia. Lo que hay que hacer es limpiar bien al bebé y aplicar una especie de pañal-colector, que lo que hace es recoger la orina. Si sospechas que tu pequeñín va a necesitar un análisis de orina, ya puedes ir dándole de beber para que cuando llegues al hospital y le pongan el colector no tengas que esperar horas a que al peke le entren ganas de orinar.

¿Cómo conservarlo?

En una nevera común es suficiente, siempre por encima de 4ºC. Esto es aconsejable si no puedes enviar la muestra instantáneamente, y es la manera como se conservan las muestras en los hospitales desde su obtención hasta que se tramitan al laboratorio.

Te dejo un link a la wikipedia, donde he encontrado una entrada muy exhaustiva. Espero haberte ayudado, y sabes que me puedes consultar en Barcelona o Madrid, o por televisita.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ir arriba

¿Cuál es tu perfil de comportamiento sexual?

¿Qué te mueve en la cama y cómo puedes mejorar?

¿Cuál es el perfil de tu pareja sexual ideal?