ME HE ATRAPADO LA PIEL DEL PENE CON LA CREMALLERA ¿QUÉ HAGO?

El atrapamiento de la piel del pene con la cremallera es una lesión poco frecuente que ocurre generalmente en niños previo a la pubertad.

Las lesiones suelen implicar el prepucio o la piel redundante del pene, que bien pueden pasar durante el proceso de compresión o descompresión.  Las lesiones suelen ocasionar edema localizado, abrasiones superficiales, moretones y dolor que son las complicaciones más comunes, mientras que la pérdida de piel y la necrosis (muerte de los tejidos) es inusual. Son lesiones que son generalmente autoinfligidas y ocurren cuando con mayor frecuencia cuando se sube la cremallera, aunque pueden ocurrir al bajarla. El paciente debe ser valorado por un médico lo antes posible después de la lesión. Con el paso del tiempo, la inflamación y el edema del tejido atrapado hacen que la liberación del tejido y la cremallera sea más dificultosa.

En caso que la liberación sea técnicamente difícil, será necesaria la valoración por un urólogo. En ocasiones, será necesario el uso de anestesia local o sedación del paciente. Entre las técnicas para liberación de la cremallera se encuentran el uso de aceites, soluciones jabonosas o liberación con ruptura de la cremallera, dejando la cirugía o circuncisión como última opción de tratamiento. Tras la liberación, la piel del pene queda frecuentemente hinchada y con moretones, al igual que pueden producirse abrasiones superficiales. El médico debe descartar lesiones de la uretra que necesiten un tratamiento posterior. El paciente y sus cuidadores deben de estar informados que puede ocurrir dolor al orinar, uno o dos días después de una lesión.

La disuria puede moderarse mediante la aplicación de un ungüento antibiótico sobre la herida en la piel y permitiendo que el paciente orine dentro de una bañera con agua tibia.
Especial atención se debe de tener en caso de imposibilidad para orinar u orina con sangre, siendo necesaria la valoración urgente por un urólogo.  

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