LA EMBOLIZACIÓN COMO ALTERNATIVA A LA CIRUGÍA DESOBSTRUCTIVA DE PRÓSTATA

La hiperplasia benigna de próstata es una de las causas de la sintomatología de tracto urinario inferior (STUI), caracterizada por dificultades en la esfera de la micción. Hay tratamientos y cirugía para combatirla y también alternativas. Hoy os hablaremos de una de ellas: la embolización. Recordemos que las dificultades en la micción son levantarse por la noche varias veces a orinarsensación de urgencia, goteo al acabar la micción, chorro fino, etc. El tratamiento de esta patología prostática puede iniciarse con medicamentos que intentan ampliar el paso de la orina a nivel de la uretra prostática y disminuir el tamaño prostático (dado que el crecimiento de la misma suele ser el causante de ésta). Recordemos que la hiperplasia benigna de próstata es un crecimiento natural con los años.
Se ofrecerá cirugía desobstructiva en los pacientes que presentan una STUI que no responde a fármacos o si presentan factores de riesgo (tales como la insuficiencia renal secundaria a la obstrucción, hematuria de origen prostático o la formación de litiasis vesicales). En otros posts hemos explicado y comparado las diferentes técnicas (cirugía abierta, resección transuretral, láseres varios…). Pero ¿qué pasa en aquellos pacientes en los que no se puede llevar a cabo una cirugía? La embolización parece ser una alternativa.

“SE OFRECERÁ CIRUGÍA DESOBSTRUCTIVA EN LOS PACIENTES QUE PRESENTAN UNA STUI QUE NO RESPONDE A FÁRMACOS O SI PRESENTAN FACTORES DE RIESGO.”

Dr. Eduardo García-CruzSe trata de una terapia que se realiza de forma endovascular y cuyo objetivo es disminuir el flujo sanguíneo de la próstata para que ésta no se nutra y no crezca. De este modo, se hará más pequeña y menos obstructiva. Su utilización como terapia desosbtructiva se motivó al ver que algunos pacientes con hematuria importante que requirieron embolizaciones para su control mejoraron de sus síntomas prostáticos.

“LA EMBOLIZACIÓN ES UNA TERAPIA ENDOVASCULAR Y CUYO OBJETIVO ES DISMINUIR EL FLUJO SANGUÍNEO DE LA PRÓSTATA PARA QUE ÉSTA NO CREZCA.”

Dr. Eduardo García-CruzEste tipo de terapia se está empezando a probar en pacientes cuyo riesgo quirúrgico sea muy elevado por otras comorbilidades (edad, riesgo de sangrado, riesgo anestésico…) o en pacientes que rechacen la posibilidad de necesidad de transfusión sanguínea.
Los resultados de dicha técnica no han sido probados mediante ensayos clínicos protocolizados para otorgarle la validez que requiere, pero si bien es verdad que la literatura publicada parece darle buenos resultados para el contexto de los casos descritos.  Por tanto, es una técnica a tener en cuenta para el manejo de los síntomas de tracto urinario inferior de origen prostático en pacientes que rechacen o no sean candidatos a la cirugía. Recuerda que el crecimiento prostático es algo normal, pero sus consecuencias no tienen por qué sufrirse por el mero hecho de hacerse mayor, así que si presentas algún que otro síntoma, no dudes en consultarlo con tu urólogo.

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