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Eyaculación Precoz


En esta mini guía vas a encontrar todas estas respuestas a la eyaculación precoz.  Verás que mucho de lo que cuento es fruto de mi experiencia con más de 15 años atendiendo hombres con eyaculación precoz.

A lo largo del texto te iré dejando links a los recursos que me parecen más interesantes o a posts que explican con más detalle un cierto aspecto de la eyaculación precoz.

Si quieres saber más sobre mí, aquí tienes toda la info.

Qué vas a encontrar aquí? Aquí te hablaré de…

  • ¿Cómo se desencadena el orgasmo y le eyaculación?
  • ¿Qué es la eyaculación precoz?
  • ¿Es muy común?
  • Tipos de eyaculación precoz.
  • ¿Qué pruebas me tienen que hacer?
  • Tratamiento.

¿Cómo se desencadena el orgasmo y le eyaculación?

Quiero explicarte cómo funciona la respuesta sexual. Me parece básico para entender la manera de mejorar. Tanto para hombres que tengan un problema como para los que no. Si lees esto, posiblemente te aclare unas cuantas dudas y malentendidos.

La respuesta sexual normal consta de 5 partes: deseo, excitación, meseta, orgasmo y resolución, como puedes ver en el gráfico.

Deseo y erección.

El deseo es un fenómeno que ocurre en el cerebro, mientras que la excitación son toda una serie de acontecimientos que ocurren en el cuerpo – el más claro es la erección- como consecuencia del deseo. La meseta es la fase en la que tenemos deseo y estamos excitados, manteniendo actividad sexual. El tiempo medio que dura esa actividad sexual es de aproximadamente 5 minutos (con muy pocas variaciones en toda Europa). Este dato es muy importante para determinar una cifra de normalidad y fijar expectativas.

Excitación y orgasmo.

Pasado ese tiempo, cuando la excitación es máxima, se alcanza el orgasmo, que ocurre en nuestro cerebro cuando se produce una tormenta de neurotransmisores asociados al placer. El orgasmo va habitualmente acompañado de eyaculación (gracias a la contracción de la musculatura del suelo pélvico, la contracción de las vesículas seminales y toda una serie de sucesos muy complejos -y muy poco conocidos- que se dan en la próstata y la vejiga).

Resolución.

La resolución es la “vuelta a la normalidad” pasando por una fase llamada periodo refractario. Este es un periodo durante el cuál no podemos volver a tener deseo ni erección. Es muy variable de hombre a hombre, pero es importante tenerlo en cuenta para entender cómo funciona el tratamiento.

Esta es la respuesta sexual normal. Tú -y la mayoría de hombres- asociamos deseo (cerebro) con erección (pene) con eyaculación (próstata) con orgasmo (cerebro), pero eso no siempre es así. Puedes tener orgasmo sin eyaculación (por problemas de próstata), o sin erección (por problemas en el pene) o deseo sin orgasmo (anorgasmia o eyaculación retardada). El hecho de que funciones así siempre no significa que todo sea simple o lineal, significa que todo parece simple cuando funciona bien.

¿Cuanto debería durar el sexo?

Otro dato que quiero compartir contigo es el tiempo ideal que debería durar una relación sexual. Piénsalo un poco y trata de aventurar una respuesta. ¿Crees que más es mejor? ¿Qué la mayoría de mujeres -u hombres- suspira por un coito (y lógicamente una lubricación) infinito?

En varios estudios se ha preguntado tanto a hombres como mujeres cuanto tiempo dura una relación sexual ideal… la respuesta es: 15 minutos. No me interesa mucho si son 12 o 20, pero la cuestión es que lo que te quiero transmitir es que no necesitas -seguramente tu pareja lo agradecerá- un tiempo de coito de 2 horas. Más allá de eso, algo que pregunto a todos los hombres que trato es qué tiempo quieren ellos, y muy importante, sus parejas, conseguir. Se trata de fijarte un objetivo ambicioso pero realista. Puede que lo que te cuento te parezca raro, pero los datos no mienten: 15 minutos.

Una pregunta…

Antes de seguir leyendo, piensa. ¿Qué tiempo de coito quieres conseguir? ¿Cuánto quieres que dure el sexo con tu pareja? ¿Y tu pareja, qué opina? No es algo que tengas que responder ahora, pero sí creo que tienes que ir dándole vueltas a los datos para encontrar una respuesta con la que te sientas a gusto.

¿Cómo funciona la eyaculación?

Volviendo al tema de la eyaculación. La eyaculación es un reflejo (parecido al reflejo rotuliano cuando ves a un doctor golpear con un martillo en la rodilla de alguien). Por lo tanto, es algo que depende de un estímulo. En este caso el estímulo es doble y complejo: una parte depende de nuestro nivel de excitación (mental) y por otro lado de la información que recibimos desde el pene y el área genital (por lo tanto táctil). Pero hay un tercer factor, que es la eficiencia de los nervios que transmiten toda esa información. Es un poco técnico, pero lo que quiero decir es que parece que algunos hombres transmiten toda esa información demasiado deprisa (es algo que no es ni consciente ni voluntario), y eso conlleva a “disparar” el reflejo (la eyaculación) demasiado deprisa.

Genética y eyaculación precoz.

Sabemos que el tiempo de coito, y por lo tanto la eyaculación, dependen en gran medida de un gen que está relacionado con la velocidad de todo este sistema que te acabo de contar. En conclusión, que la respuesta sexual es muy compleja y depende de diferentes elementos: cognitivo, hormonal, contextual, sensitivo, psicológico, genético, etc… y por lo tanto tendremos que actuar a través de diferentes vías en función de la causa del problema.

¿Qué es la eyaculación precoz?

De la eyaculación precoz primero te voy a dar su definición científica y después lo que entiendo que me piden muchos hombres que explican que tienen ese problema, en base a mi experiencia.

Las sociedades científicas definen eyaculación precoz en base a tres criterios:

  1. Un tiempo de coito de menos de 2 minutos.
  2. Sensación de pérdida de control sobre el momento del orgasmo.
  3. Los dos criterios anteriores deben generar estrés en los hombres que los presentan y en sus parejas

Pero…

La definición está muy bien, pero creo que en algunos casos no refleja la realidad. Sí es cierto que hay hombres que cumplen esa definición, pero en mi experiencia muchos hombres vienen a la consulta con un problema más genérico. Lo que les ocurre es que quieren disfrutar del sexo sin prisa. Puede existir un cierto componente de tiempo, pero sobretodo lo que prima es la petición de poder disfrutar del sexo sin prisa. En otras palabras, de ser más dueños de su respuesta sexual y de poder prolongarla. Muchos de ellos piden aguantar más, pero pienso que eso es una consecuencia.

¿Es muy común?

Sí, pero con matices.

¿Es común la eyaculación precoz? Aproximadamente un 5% de hombres presenta eyaculación precoz de manera habitual. Mi definición es un poco más laxa y menos “estudiable”, pero los datos dicen que tener coitos más largos es un problema para el 30% de hombres en algún momento de su vida.

La probabilidad de eyaculación precoz en diferentes países y culturas en más o menos estable entorno a las cifras que te comentaba antes.

Piensa que, desde un punto de vista biológico, en general, el sexo es una actividad que consume energía y durante la que no estamos atentos a posibles peligros, rivales, predadores… eso hace que el coito -en los animales- no sea algo especialmente dilatado en el tiempo.

Solo recientemente -en términos de evolución- el sexo ha pasado a desempeñar un papel “social”, por lo que pocas especies (algunos chimpancés, por ejemple) disfrutan del sexo como algo divertido o social más que como el necesario trámite para perpetuar nuestros genes. Por eso la eyaculación precoz es posible que sea tan común, porque nunca hemos necesitado, como animales, tener coitos muy largos.

Tipos de eyaculación precoz.

Aquí te voy a contar qué tipos de eyaculación precoz existen. No es el típico ladrillo científico -espero- sino que pienso que es muy relevante, porque si entiendes qué te ocurre estarás un paso más cerca de encontrar la manera de mejorar.

Existen 4 tipos (o síndromes) de eyaculación precoz:

Eyaculación precoz primaria:

es aquella que aparece desde el principio de las relaciones sexuales, que existe siempre o casi siempre, y que suele asociar tiempos de coito de 1 minutos aproximadamente. Como te comentaba antes, la eyaculación precoz primaria es el claro ejemplo de problema donde el componente genético tiene mucho peso. Parece que este trastorno está relacionado con la presencia de una variante en el gen del receptor de serotonina. Da igual la jerga, lo que quiero transmitirte es que, si te ocurre esto, estás intentando cambiar algo que está codificado en tus genes. Se puede hacer, pero cuesta tiempo y esfuerzo. No lo vas a solucionar con nada milagroso. Eso sí puedo garantizártelo. También te puedo garantizar que si lo quieres cambiar existen maneras, y funcionan muy bien, pero en el medio plazo.

Eyaculación precoz secundaria:

es aquella situación en la que el problema aparece en un cierto momento de la vida. Puede ser en relación con enfermedades (prostatitis, infecciones de orina, problemas de tiroides) o en relación a cambios biográficos. Por ejemplo: “Doctor, he cambiado de pareja y estoy con una persona que me atrae mucho. Nunca me había pasado esto, pero es que ahora no me puedo controlar”. Eso es muy común, y se puede mejorar.

En otras ocasiones la eyaculación precoz aparece por culpa de otra enfermedad, como los problemas de erección. Piénsalo así: como somos animales nuestra respuesta sexual está encaminada a eyacular y fecundar. Cuando tenemos un problema de erección, algo que ocurre de manera instantánea es que acortamos el tiempo de coito. Eso ocurre porque nuestro pene no puede mantenerse erecto todo el tiempo de coito, así que “forzamos” llegar el orgasmo antes de tiempo. Eses “forzamos” lo escribo así porque en muchas ocasiones no es algo voluntario: es sencillamente una respuesta automática.

Eso hace que muchos hombres que tienen problemas de erección y acortan el tiempo de coito, lo explican como eyaculación precoz. Eso también se puede mejorar, si acertamos el diagnóstico.

Eyaculación precoz variable natural:

se trata de hombres que explican que, en algunas situaciones, tienen coitos más cortos, pero en general no. Es una situación muy común (lo que te comentaba al principio) en la que entender cómo funciona la respuesta sexual, la eyaculación y el orgasmo puede darte respuestas y soluciones. Siempre digo a los hombres en esta situación que, en primer lugar, lo que les ocurre es normal, pero, en segundo lugar, que se puede mejorar.

El tratamiento es el mismo que en otros tipos de problemas de eyaculación precoz, pero partimos de una situación mejor, por lo que los resultados se verán más deprisa.

Pseudoeyaculación precoz:

“Doctor, tengo eyaculación precoz. Solo aguanto 20 minutos”. Este sería el claro ejemplo de pseudoeyaculación precoz, en la que sencillamente lo que ocurre es que desconocemos la normalidad y nos ponemos metas mucha más allá de lo común. Incluso aunque te explique que lo normal son 5 minutos y lo “ideal” 20, es posible que te dé igual. Y me parece bien. Se trata de tener el sexo que tú quieres, no el que definen las encuestas. Yo tiendo a tratar la eyaculación precoz variable natural y la pseudoeyaculación precoz de la misma manera. Tratando de que consigas el control, y como consecuencia el tiempo de coito más largo, que te haga sentirte bien.

¿Qué pruebas me tienen que hacer?

Depende del tipo de eyaculación precoz que te comentaba antes. Para los tipos 1, 3 y 4 no hace falta ninguna exploración más desde el punto de vista médico. A veces usamos cuestionarios para ver cómo es el problema y para tener una referencia con la que comparar al iniciar el tratamiento.

Con la eyaculación precoz secundaria es necesario hacer más cosas, especialmente en los casos que existe la sospecha que el problema sea médico. Problemas de próstatas, infecciones de orina o hipertiroidismo pueden producir este tipo de eyaculación precoz, y por ello es razonable el diagnóstico. En los dos primeros casos realizamos una ecografía renovesicoprostática y un análisis de sangre y orina, para la tercera determinaríamos el eje tiroideo en el análisis de sangre.

De todas maneras, el diagnóstico de la eyaculación precoz es básicamente clínico, es decir, en base a lo que explica cada hombre.

Depende del tipo de eyaculación precoz que te comentaba antes. Para los tipos 1, 3 y 4 no hace falta ninguna exploración más desde el punto de vista médico. A veces usamos cuestionarios para ver cómo es el problema y para tener una referencia con la que comparar al iniciar el tratamiento.

Con la eyaculación precoz secundaria es necesario hacer más cosas, especialmente en los casos que existe la sospecha que el problema sea médico. Problemas de próstatas, infecciones de orina o hipertiroidismo pueden producir este tipo de eyaculación precoz, y por ello es razonable el diagnóstico. En los dos primeros casos realizamos una ecografía renovesicoprostática y un análisis de sangre y orina, para la tercera determinaríamos el eje tiroideo en el análisis de sangre.

De todas maneras, el diagnóstico de la eyaculación precoz es básicamente clínico, es decir, en base a lo que explica cada hombre.

Tratamiento.

El tratamiento para mejorar el control sobre el momento del orgasmo es complejo. Quien te venda que, con una pastilla, pócima, crema, ejercicio o lo que sea vas a mejorar para siempre, te miente. Así de sencillo.

Mejorar en la cama es como mejorar en el fútbol. No hay pastilla para ser Iniesta. Hay que mejorar una serie de aspectos que nos permiten mejorar el control sobre nuestra respuesta sexual, y eso lleva tiempo. ¿Has oído la frase “todo problema complejo tiene una solución sencilla, elegante, mágica… y equivocada”? Pues en este caso le va como anillo al dedo.

A continuación, te explicaré una serie de estrategias que funcionan muy bien, y te explicaré también opciones que pueden funcionar, pero que no te aconsejo. Cómo combinar los tratamientos y adaptarlos a cada persona y a cada pareja es complicado, porque exigen entender muy bien qué quieres tú y qué quiere tu pareja.

Dos pilares.

El tratamiento se basa en dos pilares. ¿Recuerdas el gráfico que te mostré al principio del texto? En él te explicaba la respuesta sexual. Ahora te lo vuelvo a incluir, pero con un punto crítico que todos estos tratamientos te ayudarán a mejorar. Se trata del punto de no retorno.

El punto de no retorno es aquel momento del sexo en el que, si sigues estimulándote, ya no vas a poder impedir el orgasmo. Es muy importante reconocer este punto para trabajar con él. Cuando llegamos al punto de no retorno y frenamos el estímulo, la cantidad de estímulo que necesitaremos para volver a invocarlo crece (la meseta se alarga). Hablando más llano, si nos aguantamos, cuando queremos terminar, tendremos que estar más tiempo estimulándonos. Si nos reeducamos y conseguimos inhibir el punto de no retorno a voluntad, podremos controlar el momento en el que llegamos al orgasmo.

¿Qué opciones de tratamiento existes para lograr eso?

Fortacín:

es un anestésico tópico que lo que hace es disminuir la sensibilidad del glande. Es decir, para el mismo estímulo, notaremos menos sensación. Eso hará que podamos controlarnos mejor y tenir un coito más largo. Existen estudiós que dicen que con este fármaco multiplicamos x3 el tiempo de coito. Es cierto. Pero lo más interesante es que su uso durante 6 meses aumenta x6. Claramente no es porque el fármaco funcione más, sinó que en mi opinión el fármaco nos da el tiempo suficiente para entrenar el punto de no retorno. Sea como sea, esa alternativa de tratamiento essencial.

Rehabilitación del suelo pélvico:

la rehabilitación del suelo pélvico con maniogra de Kegel y ejercicios similares aumenta el tiempo de coito. El motivo exacto no se conoce, pero su eficacia está documentada desde tiempos antiguos: es la “gimnasia” que practicaban los hombres que practican el sexo tántrico. Consideraciones filosóficas de lado, la rehabilitación del suelo pélvico también es una parte esencial del tratamiento. Por sí sola, nos permite augmentar x3 el tiempo de coito.

Terapia sexual:

el tratamiento con terapia sexual, especialmente con la maniobra Start and Stop, es esencial en el tratamiento  de la eyaculación precoz. Fue propuesta por Masters y Johnson, el padre y la madre de la sexologia moderna, y actualmente -con pocas modificaciones- sigue siendo muy útil.

MyHixel:

uno de los problemes del Start and Stop es que exige de las parejas de los hombres con eyaculación precoz el estar listas para “entrenar” varias veces por semana, al principio lógicamente con resultados no muy buenos. Eso estresa mucho y no gusta a mucha gente. Para poder “entrenar” sin “usar” a la pareja, tenermos MyHixel. MyHixel es un “entrenador masturbatorio” que mejora el control sobre el sexo y el orgasmo, y nos permite mejorar mucho el tiempo de coito (x7 en algunos estudios). Para hombres que no tienen pareja o en casos de eyaculación precoz muy importantes con tiempos de coito bajos, recomiendo siempre usar MyHixel, sobre todo al principio.

Dapoxetina:

al principio de esta guía te explicaba que el orgasmo y la eyaculación depende de un circuito neurológico y de la velocidad con la que se dispara. Pues dapoxetina lo que hace es disminuir la eficiencia de ese circuito y hacer que dispare más despacio. Dapoxetina es un fármaco que se toma a demanda y multiplica (también x3) el tiempo de coito. Yo no lo recomiendo de entrada, sino que lo reservo para los casos más graves de eyaculación precoz.

Otras opciones que puede haber visto o leído:

Masturbarse:

mira el esquema de respuesta sexual otra vez. Ves que hay una zona que se llama periodo refractario. Eso también existe para la eyaculación precoz. Si me masturbo y llego a orgasmo, y lo vuelo a hacer al cabo de poco rato, me será más difícil excitarme (porque tendré menos deseo) y más difícil llegar al orgasmo. Esta es una estrategia que usan muchos hombres, sobre todo los jóvenes, donde el coito “bueno” es el segundo.

Alcohol:

el alcohol retrasa la eyaculación. El problema es que es adicitivo y produce cirrosis. No tengo nada en contra de que nadie tome una copa de vino antes del sexo, pero hay que ser muy claro: “medicarse” con alcohol es un error que puede tener consecuencias muy graves.

Tramadol:

el tramadol es un mórfico que mejora el tiempo de coito. El pequeño problema es que produce estreñimiento, alteraciones digestivas… y dependència. No uses tramadol para mejorar la eyaculación precoz. Hay maneras mejores de tratar el problema sin poner en riesgo tu salud.

Hierbas, conjuros y otras magias de medio pelo.

En internet encontrarás legiones de webs hablando sobre crecepelo del oesto. Todo magia. Garantizado. Sin efectos secunarios.

Amigo, me dedico a esto desde hace 15 años y créeme: no hay atajos. Ni milagros. Todo lo que parece demasiado bueno para ser verdad es porque es mentira. En el mejor de los casos, no te hará daño.

Tratar la eyaculación precoz es complejo pero no tiene magia. Se trata de entender qué funciona y asociar los tratamiento de manera científica y razonable. Y exige esfuerzo por tu parte. Sin poner tú de tu lado, esto no va a funcionar. Pero sí te garantizo que si pones de tu lado estarás major y conseguirás más control, y mejorar en la cama.

Espero que el post te haya sido útil. Si quieres saber más sobre mí, haz click aquí.

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Si quieres más info sobre este tema, puedes ver nuestro vídeo sobre eyaculación precoz o descargar nuestra guía. Para información ténica, te dejo este recurso.

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