Sexo y mente… ¿de verdad es tan importante?

Sexo y mente…¿ De verdad es tan importante la mente?

Yo te hablaré en el caso de los hombres, que es mi campo de experiencia como urólogo.

Y la respuesta es sí. Un «sí» enorme.

Te he hablado de la relación entre mente y sexo en otros posts:

  1. Deseo sexual bajo.
  2. Problemas de erección por nervios
  3. Problemas de erección en la primera cita.
  4. Tener erección y después perderla.
  5. Gatillazo por nervios: eyaculación precoz.

Pero veamos cómo afecta el stress al sexo y por qué. Empecemos por el principio.

La respuesta sexual.

La respuesta sexual en hombres es secuencial, y tiene las siguientes partes: deseo, excitación, meseta, orgasmo, resolución. Hay algún punto más, pero básicamente es eso.

¿Y qué tienen eso que ver con la mente? Pues que nuestro estrado de ansiedad influye en varios de estos puntos. Cuando disparamos nuestro sistema nervioso simpático -el de la lucha-huida- alteramos la fluidez de esta secuencia. Ahora te lo explico con más detalle.

Sexo, mente y deseo

Trabajas 60 horas por semana. Estás estresadísimo. Tienes un montón de responsabilidad… ¿Cómo es tu deseo? Tu deseo, a no ser que exista en tu vida sexual mucha novedad, es muy bajo. ¿Por qué? Porque tu sistema simpático está por las nubes y no tienes tiempo ni ganas de tener sexo. Es sexo es algo divertido e importante, pero no es urgente, y te va a costar relajarte lo suficiente para tener deseo.

¿Y sobre la erección?

La respuesta de stress produce entre otras cosas vasoconstricción peneana. Si estás muy estresado y no tienes mucho deseo… ¿Cómo crees que responderá tu pene? Por eso algunas circunstancias estresantes producen problemas de erección, y los problemas sexuales producen problemas de erección.

Suena repetitivo, pero no es lo mismo. Problemas en el curro, problemas de erección. Pero si tienes problemas sexuales, vas a tener también problemas de erección. ¿Por qué? Porque te vas a estresar con pensamientos negativos del tipo «me va a volver a pasar», disparas tu ansiedad, alejas el foco de lo sexual y, claro, tu pene falla.

Sexo, mente y orgasmo.

Lo mismo aplica a la meseta y al orgasmo. Si estás muy nervioso, lo que ocurrirá es que tu control sexual será malo. Con el mínimo estímulo, alcanzarás el orgasmo. Por eso el stress está muy relacionado con la eyaculación precoz. Aumentamos el tono simpático y, pam, disparamos el orgasmo casi sin querer.

Hasta aquí lo que te quería contar. Lógicamente es una pincelada muy grosera y hay un mundo de relaciones entre la mente y el sexo. Algunas de ellas las estamos estudiando en el proyecto sex 360, pero lo que está claro es que el sexo es una parte de la mente. Si la mente no está en el estado de ánimo adecuado, el sexo no fluirá correctamente.

Un saludo,

Eduarco

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