Alternativas existen a la cistoscopia: ¿existen? ¿Son seguras?

Las alternativas a la cistoscopia es un tema muy de moda en el seguimiento del tumor vesical. El tumor vesical es un tipo de cáncer que afecta fundamentalmente a fumadores y a personas expuestas a algunos tintes industriales. Se trata de un tipo de tumor que suele cursar asintomático hasta que se detecta por casualidad en una ecografía o hasta que da la cara tiñendo la orina de sangre.

¿Quieres saber algo más? 

Habitualmente, ante estos dos hallazgos se practica una cistoscopia flexible, es decir una cistoscopia con una cámara (se introduce por la uretra, como una sonda vesical) para ver qué ha provocado el sangrado detectado (hematuria) o qué es eso que se ve en la ecografía. Como puedes imaginar, no es una exploración que sea del todo agradable y no está exenta de riesgos (infección de tracto urinario, por ejemplo).

Sin embargo, la cistoscopia es lo que se llama prueba gold standart. No hay nada mejor que la cistoscopia en el diagnóstico y el seguimiento del tumor vesical. Y piensa que, por ejemplo, el seguimiento de un tumor vesical requerirá unas 20 cistoscopias a los largo de 10 años. Por eso muchos pacientes preguntan por alguna alternativa a la cistoscopia.

Alternativas a la cistoscopia en el diagnóstico.

No hay ninguna. Muchas veces hacemos ecografía y, si aparece un tumor, podemos ir directamente a cirugía. Pero, desde luego, nada tipifica mejor que la cistoscopia si hay otros tumores que no se ven en el TAC o la eco.

Por tanto, si tienes hematuria o sospecha de tumor vesical, con eco y TAC normal, lo que te recomendaré será una cistoscopia.

Alternativas a la cistoscopia en el seguimiento del tumor vesical.

Aquí, la cosa cambia.

Hay dos conceptos que te quiero comentar.

Ecografía y TAC como alternativas.

En primer lugar, sabemos que podemos alternar la cistoscopia con la combinación de ecografía + citología. También existen estudios alternando cistoscopia y TAC. Por ejemplo, ahondando en la utilidad del TAC, un equipo de investigadores daneses ha realizado un estudio para intentar buscar una alternativa a la cistoscopia.  

Evaluaron mediante cistoscopia y TAC a 475 pacientes, pero además se realizó un examen de orina en busca de mutaciones en las células que en ella se recogen. Un 97% de los pacientes que presentaron tumores de vejiga en el TC o en la cistoscopia obtuvieron resultados alterados en las muestras de orina. Además, la probabilidad de obtener un resultado negativo en la micción si el paciente no tenía tumor también fue muy elevada (99%). En tres casos con resultados “falsamente positivos” en la orina se observó que el tumor vesical apareció al año y medio del seguimiento.

Existen resultados similares con ecografía y citología.

Por tanto, parece que podemos racionalizar el uso de cistoscopia usando pruebas de imagen + citología. Muchos de mis pacientes agradecen muchísimo esta alternativas.

Tests genéticos.

Este es un tema nuevo del que cada vez se habla más. Como los tumores vesicales pueden producir alteraciones en algunos genes determinados, se han desarrollados tests genéticos que nos permiten ver si existen en orina células con alteraciones genéticas típicas de los tumores vesicales más comunes o más agresivos.

Es un enfoque desde la biología molecular que está tomando fuerza. A día de hoy no está generalizado su uso, pero desde luego no tengo duda de que en el futuro cada vez más realizaremos test genéticos no solo en el seguimiento sino tras la cirugía, para entender y clasificar mejor cada tumor, y aplicar a cada persona el tratamiento más preciso.

Eso es la medicina personalizada. Aún no está aquí, pero estamos muy muy cerca.

Espero haberte explicado las alternativas a la cistoscopia y cómo puedes hacer más llevadero -pero igual de seguro- en control de tu tumor vesical.

Eduardo García Cruz - Doctoralia.es Ir arriba